Luisa M. Ramos ve el helicóptero de la FPL todos los días desde su casa. El helicóptero es punto fijo todas las mañanas a las 8 y las tardes alrededor de las 4. La compañía eléctrica está volando alto en ese helicóptero, mientras que sus clientes estamos abajo en el mundo real, pagando tarifas que están por las nubes. Es un pulpo eléctrico.
Acabo de leer su columna “La FPL por las nubes” y, en todos estos días, las noticias del uso del helicóptero de FPL. Vivo a una cuadra de la oficina principal de FPL que se encuentra en la esquina de la 92 avenida del SW y la calle Flagler. Ese helicóptero viene y va, todos los días, dos veces al día; es decir, lo que pensamos los vecinos del área es que no se usa para ir a otras dependencias de la empresa sino que el señor Olivera no gusta de estar atascado en el tránsito y lo usa para su transporte personal. Créame, llevo tres años en esta dirección y desde mi estacionamiento se ve el edificio de FPL y ese helicóptero es punto fijo todas las mañanas, alrededor de las 8 y todas las tardes alrededor de las 4. ¿Va el señor Olivera todos los días a otras dependencias? Si es así, ¿para qué viene a la oficina principal? Claro que siendo una empresa privada pueden hacer lo que les venga en ganas pero tamaña prepotencia llora ante los ojos de Dios.
Luisa M. Ramos


¿Sabés? te sigo porque me gusta el sabor de tu blog...
Abrazos van
Publicado por: Mucha | 09/14/2009 en 07:37 p.m.
Yo también vivo muy cerca de la sede de la FPL de Flagler y la 92 Ave y corroboro lo dicho por la lectora Luisa M. Ramos. Es una verguenza!
Publicado por: Aimee | 09/18/2009 en 01:34 p.m.