Cecile Melanie fue a escuchar a los “Pink Floy australianos” en el Jackie Gleason de Miami Beach, pero poco pudo disfrutar del concierto porque le molestaba el olor a marihuana. La gente estaba fumando abiertamente en un sitio cerrado y no había personal de seguridad para hacer cumplir las normas.
Quedé asombrada cuando asistí ayer al concierto del grupo de música electrónica Thievery Corporation, en el Teatro Jackie Gleason, en Miami Beach. Fuimos pensando que era un homenaje a Pink Floyd. Les llaman los Pink Floyd australianos.
Sentados ya en el teatro, empezamos a sentir olor a marihuana. Yo pensaba que era un incienso debido a que no podría imaginar que alguien estaba fumando a un lugar público que además es cerrado. Incluso cuando vi humo en la luz de los proyectores en frente del escenario, pensé que era un efecto especial parte del show. El amigo acompañándome insistía en que seguramente había gente fumando hasta que el olor no me dejó duda y luego vi a alguien haciéndolo.
Eric Hilton y Rob Garza de Thievery Corporation
Nunca me había pasado. Siendo fumadora, respecto los reglamentos y me costó creer que no solamente se fumaba sino que era droga ilegal.
No había seguridad o personal adentro de la sala de concierto. De salida, lo comentamos a un empleado quien dijo que no podrían hacer nada, pues era imposible encontrar quien estaba fumando. Un bombero nos dijo que no era su problema y que había que hablar con los dos policías que estaban tranquilamente conversado afuera de la sala.
Lo dejamos así, después de todo, ¿para qué amargarse?
Me chocó esta falta de supervisión, vigilancia, falta de respecto de los fumadores....en fin, es increíble que esto pase en un país donde se aplican las reglas y los que las transgreden son castigados.
Cecile Melanie
cecile.melanie@gmail.com


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