Escrito por mi colega ALFONSO CHARDY
Pero mientras que el caso de Rodríguez-Portillo tuvo un final feliz, otro caso salía a la luz pública con el potencial de atraer atención nacional e internacional, como ocurrió en el 2007 con Juan y Alex Gómez, dos hermanos colombianos cuya deportación evitaron amigos que movilizaron a la opinión pública en favor de los jóvenes a través de internet.
La detención la semana pasada de los hermanos Guillermo y Jesús Reyes --dos estudiantes venezolanos-- está galvanizando a amigos y familiares en un esfuerzo desesperado por evitar su deportación, que se considera inminente.
El caso de los hermanos Reyes y el del salvadoreño deportado han reavivado los temores entre activistas de los derechos de los inmigrantes de que las autoridades federales de inmigración estén intensificando las operaciones de detención y deportación.
"La comunidad de inmigrantes esperaba una reforma, que fue prometida, y todo lo que han recibido son operaciones policiales'', dijo Jonathan Fried, director ejecutivo de WeCount!, organización defensora de los derechos de los inmigrantes con sede en Homestead, que está organizando una reunión pública el sábado por la noche para discutir la situación de las detenciones y deportaciones.
Mientras Rodríguez-Portillo llegaba al Aeropuerto Internacional de Miami y abrazaba y besaba a su esposa Ivette, su abogado --Eduardo Soto-- instruía a sus empleados a tratar de ayudar a los hermanos Reyes, a quienes también representa.
Soto dijo que su despacho presentó una moción en el tribunal para suspender la deportación mientras intenta reabrir el caso de la familia Reyes.

