Hola Daniel:
Comparto tus observaciones acerca del sistema de transporte público de Miami-Dade (Ver: Caótico viaje en autobús). ¿Cómo se explica, por ejemplo, que no haya un bus que llegue desde el Aeropuerto Internacional de Miami hasta South Beach, como bien lo mencionaste?
He llegado a la conclusión de que el sistema de transporte de Miami-Dade funciona de la manera que lo hace por intereses privados y no por ineficiencia.
Las compañías de alquiler de autos y la industria automotriz en general son las beneficiadas con estas prácticas indolentes para con el público usuario. En cualquier ciudad fuera de Estados Unidos los autobuses son parte de la vida cotidiana. En mi país de origen, Perú, es parte de la cultura misma (micros, combis asesinas, cholo taxis, para citar algunos ejemplos). Sin embargo aquí, en Miami, al público se le exige que dependa del auto propio para así estimular la venta de neumáticos, repuestos y toda la gama de accesorios que la gente pueda consumir. Los intereses de grandes corporaciones o empresarios están por encima del interés público.
Si bien la fabricación masiva de autos, repuestos y accesorios es la piedra angular para el desarrollo de cualquier potencia industrial, el derecho del público a un sistema de transporte efectivo es fundamental para crear una sociedad más armónica. En Miami, los peatones llenarían las calles vacías, se harían familiares con los lo nombres de las avenidas y llegarían a su destino conversando con sus vecinos y conciudadanos.
Ramiro Culebra


Vale Ramiro!!
Publicado por: Ercumbaldo Larralba | 12/06/2009 en 09:12 a.m.