¿Piensa modificar su hipoteca? Llénese de fuerzas para no sufrir una debacle emocional, porque lo van a mandar del timbo al tambo, de un lugar a otro, sin encontrar respuesta en ningún lugar y sin que nadie lo ayude. Es un circo, explica nuestra lectora Marialy Cantellano, a quien el banco le redujo – después de meses de diligencias – ni más ni menos que la gran suma de... $20 mensuales.
Mi caso no es único pero quizás las personas no tienen el tiempo para detallar sus experiencias que podrían mostrar el panorama circense que se desarrolla alrededor del programa que el presidente Barack Obama, supongo que con las mejores intenciones del mundo, ofreció para que los bancos ayudaran a las personas a retener sus viviendas.
Hace aproximadamente un año, mi esposo y yo solicitamos una modificación a la hipoteca y no quisimos acudir a ninguna agencia ni a los abogados, dado que el proceso de solicitud no suponía dificultad alguna para dos personas inteligentes, serias y que entienden los procesos financieros. A medida que fueron pasando los meses nos dimos cuenta que había un espíritu de circo en el sistema. Un circo de tres pistas.
En una pista están los abogados ofreciendo villas y castillos a los agobiados propietarios. En la otra están las agencias subvencionadas por el gobierno. En la tercera, el gobierno soltando la plata para que los propietarios no pierdan sus casas, sin embargo éstos corren de un lado para el otro en busca de certezas. Desafortunadamente, las respuestas que nos dan son a medias y confusas. Uno de los problemas es que una vez que usted entra a este circo nadie le pueda dar certeza de nada, tanto los abogados como las agencias le dicen que usted es “perfecto” para calificar a la modificación.
Si llama al banco en busca de información se puede demorar hasta tres horas, -- si es que lo logra -- para comunicarse con una persona que le puede dar una respuesta a su pregunta. En varias ocasiones nunca obtuvimos respuesta. Los que sí están arriba de uno son las oficinas de colección del banco, para recordarle sobre el dinero que les debe, pee a que fue el banco el que fijó una mensualidad, por un período de prueba, menor a la que solía pagar.
Finalmente el banco nos contestó hace unas semanas ofreciéndonos una modificación donde se nos disminuye el interés de un 5 por ciento a un 4 por ciento. El préstamo, que era a 30 años, lo cambian a 25 años y en la mensualidad nos hacen una “fabulosa rebaja” de $20. Como comprenderá, con esa gran ayuda existen muy pocas posibilidades de mantener la propiedad.
Por otro lado, es muy curioso que tanto abogados, corredores de inmuebles o las mismas agencias le dicen que la única manera en que el banco lo va a tomar en serio es que deje de pagar. Entonces, ¿pago o no pago? ¿No se trata de que las personas conserven sus casas? Porque una vez que usted deja de pagar ya sale del programa de Obama, sin embargo, los integrantes de las dos pistas le sugieren que deje de pagar para que el banco le haga caso ¡Es una locura!
Marialy Cantellano
marialy49@hotmail.com

